Cómo creamos nuestro contenido

En internet hay mucha información sobre dejar de fumar. Buena parte es incompleta, algunas cosas son directamente falsas, y casi nada explica de dónde sale lo que afirma.

Nosotros hacemos lo contrario. Esta página explica el proceso exacto que sigue cada artículo antes de publicarse, para que puedas juzgar por ti mismo si merece tu confianza.

1. Investigamos antes de escribir

Ninguna cifra, dato o afirmación sobre lo que le pasa al cuerpo o a la mente al dejar de fumar se escribe de memoria.

Antes de redactar cualquier frase que contenga un dato, buscamos y verificamos esa información en fuentes reales. Si no encontramos nada verificable sobre un punto concreto, tenemos dos opciones: reformularlo con lenguaje más prudente («muchas personas notan que…») o descartar ese subtema por completo.

Lo que nunca hacemos es inventar un número aproximado porque suene convincente.

2. Citamos las fuentes por su nombre

No verás aquí frases como «un estudio dice» o «los expertos recomiendan». Verás qué estudio, de qué autores, de qué año.

Nuestro orden de prioridad al buscar información es siempre el mismo:

Primero, estudios académicos con autor y año citables. Revisiones sistemáticas, metaanálisis y ensayos clínicos publicados. Por ejemplo, cuando hablamos de si dejar de fumar mejora o empeora la ansiedad, citamos la revisión Cochrane de Taylor y colaboradores de 2021, que analizó 102 estudios con casi 170.000 participantes.

Segundo, organismos oficiales. Organización Mundial de la Salud, CDC, sociedades médicas, ministerios de sanidad, guías clínicas de tratamiento del tabaquismo.

Tercero, medios especializados de calidad, solo cuando no hay nada mejor disponible.

Esto tiene una consecuencia práctica para ti: puedes comprobar cualquier cosa que afirmamos. Si citamos a Prochaska y DiClemente (1982) sobre las fases del cambio de hábito, puedes buscar ese modelo y verificar que existe y dice lo que decimos.

3. Clasificamos cada tema por nivel de riesgo

No todos los temas se pueden tratar igual. Antes de escribir sobre algo, lo clasificamos en uno de tres niveles, y ese nivel determina cómo podemos escribir sobre ello.

Nivel verde — experiencia, hábitos, identidad, motivación. Temas donde podemos escribir con tono directo sin necesidad de citar una fuente en cada frase.

Nivel amarillo — ansiedad, recaída, peso, embarazo, sueño. Cualquier tema con componente de salud pero sin tratamiento médico implicado. Requiere evidencia citada con cuidado y tono mesurado, nunca categórico.

Nivel rojo — tratamientos, medicación, dosis, cualquier cosa que pueda confundirse con una indicación clínica. Lo evitamos por completo, y cuando el tema lo toca inevitablemente, remitimos siempre a consultar con un profesional sanitario.

4. Decimos cuando la evidencia es débil

Esta es probablemente la regla que más nos diferencia.

Si la evidencia disponible sobre un tema es mixta, escasa o contradictoria entre fuentes, el propio artículo lo dice abiertamente. No ocultamos la incertidumbre para que el texto suene más convincente.

Un ejemplo concreto: la evidencia científica sobre la eficacia de la hipnosis para dejar de fumar es limitada y mixta. Lo decimos en nuestros propios artículos, aunque los audios de hipnosis sean nuestro producto. Preferimos que sepas exactamente qué esperar antes que venderte una certeza que no existe.

5. Nunca prometemos resultados

No vas a leer aquí que dejarás de fumar en un número concreto de días. Ni que este método funciona para todo el mundo. Ni que existe una forma de hacerlo sin esfuerzo.

Tampoco inventamos estadísticas, porcentajes ni atribuimos hallazgos a fuentes que no hemos verificado de verdad.

Si algo suena demasiado bien para ser verdad, probablemente no lo es. Y no vamos a ser nosotros quienes te lo digan.

Qué no somos

No somos médicos, psicólogos ni profesionales sanitarios, y no pretendemos serlo.

Adiós Humo es una herramienta de apoyo y relajación. Los audios de hipnosis y relajación guiada están pensados para acompañar el proceso, especialmente en los momentos difíciles, pero funcionan como complemento y no como tratamiento.

Si estás pasando por un proceso complicado, si la ansiedad es muy intensa, o si llevas varios intentos sin conseguirlo, un profesional sanitario puede ofrecerte opciones que ninguna web puede darte. Existen tratamientos con eficacia bien documentada para el tabaquismo, y usarlos no es un fracaso: es aprovechar los recursos disponibles.

Corrección de errores

Nos podemos equivocar. Si detectamos un error en un artículo publicado, lo corregimos y actualizamos la fecha de modificación del contenido.

Si tú detectas algo que crees que está mal o desactualizado, puedes escribirnos. Revisamos todas las notificaciones y corregimos lo que corresponda.


Herramienta de apoyo y relajación. No sustituye atención médica o psicológica profesional.

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